¿Cómo hacer una loción hidratante casera? | Guía paso a paso

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Categoría: similar parfum

Si has probado ya distintas marcas del mercado o quieres buscar una nueva fórmula propia, te explicamos en este post cómo hacer una loción hidratante casera paso a paso, de forma que puedas disfrutar de las grandes propiedades de este producto sabiendo que lo has creado con tus propias manos.

Los productos que pertenecen al sector de la belleza, la higiene y la cosmética suelen contener algunos componentes químicos y sintéticos que no son muy positivos para tu piel y, por tanto, para tu salud, pudiendo resecar o irritar las pieles más sensibles; por ello, la creación de una loción hidratante casera puede ser una solución si pretendes disfrutar de las propiedades de una sustancia pensada para mejorar el estado de las capas más externas y visibles de tu cuerpo.

La aplicación de loción corporal es, para muchas personas, una parte más de su rutina de cuidados personales: después de la ducha, de tomar el sol, de depilarse o afeitarse… cualquier momento es óptimo para la aplicación de esta crema.

Pero hacerlo con una creación propia supone olvidarse de los compuestos más nocivos, ya no sólo para tu salud, sino también para el medio ambiente, ya que muchos productos del mercado contienen microplásticos que pueden provocar daños en el entorno natural.

Por eso, te queremos ofrecer unos consejos sencillos para obtener una loción hidratante casera que de verdad sea de utilidad para tu piel.

Cómo hacer una loción hidratante casera paso a paso

Primero, debes tener en cuenta los ingredientes para tenerlos a mano antes de iniciar el proceso. 

Puedes decidir qué aceite vegetal incorporar en la fórmula de elaboración de tu loción y si quieres agregar algún aceite esencial extra para que el resultado emita una fragancia agradable.

Aunque puedes hacer un producto con muchos otros componentes posibles, te sugerimos los siguientes para obtener un resultado final de calidad y eficaz.

  • Manteca karité: se trata de una materia prima muy rica en vitamina E, que protege la piel ante los radicales libres, además de vitamina A, la cual ayuda a la regeneración de la piel y proporciona la suficiente hidratación para ralentizar el envejecimiento de las células.
  • Aceite de almendras: este componente contiene altos niveles de ácidos grasos insaturados que se absorben en la piel con rapidez y estabiliza el tejido gracias a la hidratación que logra en la dermis.
  • Aceite de coco: este producto tiene un poder reparador, limpiador, nutritivo y antibacteriano. Tiene la capacidad de derretirse sobre la piel cálida y procura una solución muy consistente y cremosa.
  • Aceite de jojoba: se trata de una solución que se absorbe con facilidad en la piel y regula el flujo natural del sebo sin bloquear los poros. Además, contiene betacaroteno, recomendado en medicina por su aportación para el desarrollo de los tejidos. Ten en cuenta, si quieres usar este producto, que es completamente inodoro.
  • Manteca de cacao: con olor a chocolate, sus ácidos grasos favorecen el estado de la piel.
  • Cera de abejas: con efecto fungicida y antibacteriano, es una solución óptima para el objetivo final.
  • Agua de rosas: su efecto refrescante hidrata y mejora el estado de las rojeces, además de aportar una fragancia muy suave y delicada.
  • Gel aloe vera: los aminoácidos de este producto es altamente hidratante.
  • Aceites esenciales: proporciona un aroma natural con distintas propiedades, especialmente el aceite de lavanda o el de árbol de té, como su valor antibacteriano y calmante, o en el caso de los aceites de vainilla, sándalo o rosa, con un aroma muy dulce.

Como puedes comprobar, todos nuestros componentes son totalmente naturales y no necesitan emulsionantes para su elaboración.

Para que te hagas una idea, te ponemos de ejemplo los siguientes componentes y proceso de elaboración.

Ingredientes

75 ml de agua de rosas

100 ml de aceite de almendras o de jojoba (o, en su defecto, 100 gramos de aceite de coco, manteca de karité o manteca de cacao)

3 cucharadas de cera de abejas

Entre 5 y 10 gotas de aceite esencial o una cucharada de gel de aloe vera

Proceso de elaboración

Antes de empezar este proceso, es fundamental esterilizar el frasco para el resultado final, además de hacerlo con las superficies de trabajo.

Coloca el aceite vegetal o la cera de abejas en una olla pequeña y colócala al baño María.

Enciende el fogón a fuego rápido hasta que veas que el agua hierve y la cera se derrite y se mezcla con el aceite.

Mezcla toda esta composición hasta que consideres que se ha creado una pasta homogénea. Apaga el fuego tras esto.

Saca la olla del baño María y pon una olla limpia en el agua, donde meterás el agua de rosas y deja que se caliente con el calor residual del proceso previo.

Vierte el agua de rosas tibia en un tazón y revuélvelo con una batidora con una intensidad media.

Agrega la mezcla de acera y aceite al agua de rosas mientras revuelves con la batidora para generar una pasta.

Si quieres, puedes agregar entre 5 y 10 gotas de aceite esencial y gel de aloe vera.

Una vez terminado todo este proceso, introduce la loción hidratante casera dentro del recipiente esterilizado para pasarlo directamente a la nevera.

Déjalo reposar y pronto podrás disfrutar de tu loción casera.

En Similar Parfum, apostamos por los mejores consejos de cosmética y cuidados personales de la piel para garantizar el máximo bienestar.

Etiquetas: cosmética

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